Lo permite la ley concursal, una ley que se aprobó hace dos años y que prevé que una familia que no pueda hacer frente a sus deudas se pueda declarar en quiebra. Desde que la ley está en vigor, 95 familias en toda España han utilizado esta fórmula, una tercera parte de las cuales en Catalunya. Pero por primera vez, una ha llegado hasta el final de todo el proceso. Hoy ha conseguido cerrar un acuerdo con los bancos para poder afrontar la situación El matrimonio estaba devorado por las deudas y cuando los bancos estaban a punto de embargarles la casa, el coche y las cuentas corrientes, se declararon en quiebra económica, una salida que hasta hace poco la ley sólo permitía a las empresas. Hoy, dos años después, el matrimonio se ha encontrado frente a frente con los representantes de los diez bancos con los cuales tienen deudas pendientes. El juez ha presidido la junta de acreedores, y el abogado de la pareja ha hecho una propuesta para renegociar la deuda de 170.000 euros que tienen contraída. Por un lado, la hipoteca la pagarán íntegramente. Y pronto quedará liquidada porque han ido ahorrando cada mes desde que se declararon en quiebra. Y de la otra gran parte de la deuda, 100.000 euros en créditos, piden que los perdonen un 30% del capital. La propuesta de convenio la han votado todos los acreedores presentes, excepto uno, y el juez la ha dado por buena. Ahora Josep y Carme continuarán viviendo con un mínimo para los gastos del día a día y el resto lo dedicarán a limpiar la deuda durante los próximos cinco años. Este caso establece un precedente para otras muchas familias que se encuentren en una situación extrema. Por eso hoy había el riesgo que los bancos no se avinieran al acuerdo. La fórmula de la quiebra ha permitido a Josep y Carme salvar su casa del embargo. Pero si hoy los bancos no hubieran aceptado el pacto, el juez se habría visto obligado a vender todo el patrimonio de la pareja por poder hacer frente a las deudas. ¿ Cómo y por qué se declara en quiebra una familia ? Ya sea por tener una hipoteca, disponer de un crédito al consumo o haber recurrido a la tarjeta para llegar a final de mes, casi todo el mundo debe dinero a los bancos. Las entidades financieras son los principales acreedores de las familias y, por lo tanto, con quienes se deben ver las caras si se acogen a un procedimiento concursal. Desde hace dos años, las familias también se pueden declarar en quiebra, una cosa que pasa cuando no se tiene el suficiente dinero para hacer frente a todas las deudas y para evitar perder el patrimonio. Entrar en este proceso supone dejarlo todo en punto muerto: se paraliza el cobro de las deudas y las órdenes de embargo que pueda haber, pero la familia tampoco puede tocar sus bienes. Mientras tanto, los administradores nombrados por el juez pasan a tutelar las finanzas familiares. Ponen orden y estudian la manera de hacer frente a la situación. Normalmente, se fija una cantidad mínima de los ingresos familiares para vivir y el resto se aparta para hacer un fondo para pagar las deudas. El último paso es la junta de acreedores, donde se negocia con los bancos qué cantidad se les debe volver, en cuanto tiempo y en qué condiciones. La ley concursal permite que sea en un plazo máximo de cinco años y que se pueda llegar a rebajar hasta un 50% de la deuda. |